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| Según la UNC | Un sector de El Cerrito consume agua no apta para humanos |  | Vecinos de El Cerrito están preocupados por la calidad del agua que se distribuye a través de la red domiciliaria. El problema se localiza principalmente en Adolfo Calle y sus alrededores y en la escuela Pedro Julián Bombal.
La inquietud vecinal data de hace unos años, pero el problema fue confirmado recientemente mediante un análisis solicitado a la Universidad Nacional de Cuyo que reveló que el agua que toman los niños y adultos de esa zona del distrito no tiene cloro y presenta restos orgánicos.
La muestra de agua fue tomada el mes pasado por iniciativa de un grupo de vecinos que pagó el análisis a la UNC y el informe indicó que "la muestra analizada no cumple con los parámetros microbiológicos de potabilidad exigidos por el CAA (Código Alimentario Argentino) y se encuentra al margen del artículo 982 del CAA por no poseer cloro activo residual". Además, se descubrió la presencia de "coliformes fecales".
Cabe señalar que la planta potabilizadora es operada por la Unión Vecinal de ese distrito y se encuentra en el mismo predio de la escuela, ubicada en Adolfo Calle al 6400, en la intersección con calle Luna, y abastece a una parte de El Cerrito, ya que otra zona es atendida por la red de la Unión Vecinal Tirasso.
Para tratar este problema hubo ayer una reunión de directivos y padres de alumnos en ese establecimiento educativo para interiorizarse del informe y analizar los pasos a seguir.
Por lo pronto, la directora de la escuela, Norma Cebada de Rubio, dijo que días atrás elevó copia del análisis a la supervisora a cargo de esa zona y ésta a su vez una nota al Área Departamental de Salud. También se envió copia al intendente Omar Félix.
La docente señaló que a raíz de estas gestiones se presentó en la escuela el doctor Genaro Gerbaudo, encargado del Área de Epidemiología, y recomendó evitar el consumo de agua cruda, pero la directiva se mostró preocupada porque se torna difícil controlar a 260 estudiantes que concurren a la institución. En cambio, no es un problema el agua que se utiliza para hacer té o "yerbeado", ya que ésta es hervida y así se elimina cualquier tipo de microorganismo.
Por su parte, Gerbaudo informó a nuestro diario que tras el aviso investigó en abril y lo que va de mayo las planillas de atención de pacientes de los servicios de Pediatría y Clínica Médica del centro de salud de El Cerrito (número 175) y detectó 8 casos de niños con gastroenteritis o diarreas en el primer mes y 3 en el actual; además de cuatro casos de adultos en abril y 1 en mayo.
El médico dijo que aunque tiene previsto analizar un período más extenso, opinó que "más allá de que no sea significativa la cantidad de casos de diarrea que han aparecido, hay un análisis del agua que indica que no es potable, por lo tanto lo que se debería hacer es un 'mapeo' para poder sacar más muestras y realizar un análisis más profundo", aconsejó. |  |  | | Nota 20418 |  | |
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