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| Don Francisco Dalmau, el visionario | A un siglo de la inauguración del servicio telefónico en nuestro departamento |  | Cuando Alexander Graham Bell inventó el teléfono en el siglo XIX, jamás imaginó que ese aparatito daría la vuelta al mundo en poco tiempo, y llegaría a un pueblo perdido en la inmensidad del sur mendocino. Aquel caserío, construido sobre unas pocas manzanas mensuradas por Julio Jerónimo Balloffet, sería escenario de una obra que impulsó su desarrollo y que, junto al ferrocarril, abrió el camino para el despegue de la economía.
La llegada del servicio telefónico a San Rafael se produjo el 6 de mayo de 1908 (el martes pasado se cumplieron cien años de su inauguración), de manos de un inmigrante español, don Francisco Dalmau Bonfarruel, quien cinco años más tarde (el 11 de abril de 1923) pondría en funcionamiento la primera usina eléctrica de nuestra ciudad.
El teléfono vino a reforzar los aires de progreso que San Rafael adquirió gracias a sus hombres, criollos e inmigrantes, hombres y mujeres, y su instalación en 1908, más que una idea loca, se debió a la tozudez y confianza que puso en este pueblo don Francisco, el visionario inmigrante catalán. Para alcanzar ese logro, Dalmau solicitó mediante nota el permiso correspondiente a la Municipalidad, y el 20 de enero de ese año recibió de parte del presidente de la comuna (se llamaba así al intendente) y de su secretario, Luis Piola y David Arana, respectivamente, la aprobación al pedido.
Dalmau designó a su empresa con el nombre de "La Andina", instalando la central telefónica en la esquina de Chile y Pellegrini (donde hoy funciona una zapatería), propiedad que había adquirido a la familia Taranto. Luego de atender a sus abonados de la colonia, extendió el servicio a Rama Caída y Las Malvinas en 1910, a Cañada Seca en 1911 y a Monte Comán en 1915.
Ese año la oficina se había trasladado a calle Olascoaga y posteriormente a otra de sus propiedades, ubicada en Bernardo de Irigoyen y Francia, donde funcionó la central hasta que el pionero vendió la empresa a la Compañía Argentina de Teléfonos (CAT). Luego de deshacerse de sus dos principales empresas (La Andina y la usina eléctrica), Francisco Dalmau se retiró a gozar de un merecido descanso y falleció el 18 de febrero de 1939, luego de dedicarle a San Rafael muchos años de dedicación y esfuerzo. |  |  | | Nota 20414 |  | |
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